Edgardo Flores

Biografía

Edgardo Piki Flores

Edgardo "Piki" Flores

Edgardo "Piki" Flores nació en Montevideo en 1958 y, antes de dedicarse al arte, subió muchas veces al ring: fue boxeador. Esa memoria física, la del gesto preciso y la energía contenida, nunca lo abandonó; se trasladó intacta a su manera de grabar, de pintar, de moldear. Todavía hoy, cuando trabaja la madera o entinta una matriz, algo de aquel movimiento persiste en sus manos.

En 1986, junto a Lacy Duarte y Pedro "Pichín" Peralta, fundó el Taller de la Buena Memoria en Montevideo. Inspirado en el legado del Club de Grabado, el taller nació con una convicción sencilla y tenaz: que el arte no fuera privilegio de pocos, sino territorio compartido. Desde entonces, Piki codirige ese espacio donde el grabado convive con el dibujo, la pintura, la escultura y la enseñanza; un lugar donde han pasado generaciones de artistas uruguayos a aprender, discutir y dejar su huella.

Su obra transita el grabado, el collage, la pintura y la escultura en papel maché con un tono inconfundible: humor, ternura, crítica social y un cierto aire brutalista. Rostros anónimos rescatados de guías telefónicas, servilletas manchadas de tinta, boxeadores insomnes, ciclos vitales hechos matriz. El crítico Thiago Rocca escribió en Brecha que "el color y la energía que despliegan sus obras es difícil de encontrar en otros artistas profesionales", señalando esa frescura autodidacta que Piki nunca dejó de cultivar.

En 1999 recibió el Premio Batuz en la categoría Gráfica, y desde entonces ejerce como Jefe del Taller de Gráfica de la Fundación Batuz Sachsen, en Alemania, donde forma artistas y sostiene un puente constante entre Montevideo y Europa. Su obra integra la colección Imago Mundi de Luciano Benetton y ha sido expuesta en Uruguay, Paraguay, Alemania y Estados Unidos. Vive y trabaja en Montevideo, grabando, enseñando y recordándonos, una y otra vez, que la memoria también se imprime.